viernes, 9 de febrero de 2007

¿Preparados para la Avalancha?

Hum sin duda es una de las preguntas más realizadas por los seguidores de Héroes, que haberlos haylos y en decenas de miles repartidos por todo el mundo. Ya no es la cuestión que hacía arder los fotos y las webs hace unos meses. El ¿volverán Héroes? se ha convertido en ¿cuándo narices vamos a saber en qué fecha, en qué ciudades y por cuánto tiempo?

Para un recién treinteañero como yo, es más que grato observar cómo hay nuevas generaciones de seguidores ansiosas por ver al grupo sobre los escenarios. Chicos y chicas que en la gira de Avalancha apenas contaban con 10 u 11 años, y ahora, después de devorar decenas y decenas de directos en forma de piratas sobre su banda favorita, no pueden esperar para ver a Bunbury, Juan, Joaquín, Pedro y no sabemos quién más provocando nuevos delirios.

Soy sincero. Más de una vez me he preguntado si esta nueva reunión no es ya solo necesaria, sino conveniente. Lo cierto es que, viendo su legado, el grupo tiene más que perder que ganar.

Entonces, empiezo a recordar las aventuras y desventuras de un joven muchacho en el Bilbao de mediados de los noventa. Vestido con sus camisetas adornadas por símbolos y fotos de los jóvenes maños con semblante serio, más ese simpático mexicano del que no me olvido, ese chaval, llamémosle Carlos, no dejaba de cantar y requerir temas de su grupo admirado a lo largo y ancho del Csco Viejo de su ciudad.

Es el mismo muchacho que en cuanto se enteró de que las entradas para el concierto del 4 de JUNIO del año 96 en Bilbao estaban a la venta, bajó junto a su hermana y uno de sus mejores amigos de la universidad para comprarlas en FEBRERO. Vaya, si hasta puedo recordar la cara de la empleada de la tienda de música (ah, qué tiempos cuando las entradas se vendían en esos establecimientos) cuando ese tal Carlos la preguntó, todo nervioso:

-Hola. ¿Aún le quedan entradas para el concierto de Héroes, verdad?

La mujer se limitó a sonreír, sacó un taco con varias decenas de entradas, y señaló:

-Sí, creo que sí.

Así que aunque esta nueva reunión de la banda sea por la plata, el money, o unos cuantos millones de euros, cuando algunos me dicen que es un error que vuelvan, o que es triste que se junten sólo por dinero, o que Bunbury tiene ya una carrera atractiva como para jugársela con este regreso, o que más vale bueno conocido que lo que pueda venir (sé que el dicho no es así, pero ya me entendéis), suelo acordarme de ese Carlos que era volteado por sus amigos en un mítico bar bilbaíno ante la desesperación de los camareros del local, o que no dejaba de poner videos en otro bareto (Entre dos Tierras y Los Placeres de la Pobreza), me pongo en la piel de la gente que está viviendo esas sensaciones ahora y desea ver a sus HÉROES sobre el escenario y digo:

-¿Que vuelven Héroes? Pues guay.

Cambio de tercio, que en seis horas me levanto a actualizar webs (eso de levantarse los fines de semana a las 6 no tiene precio). Tareas para el fin de semana:

-Trabajar (mola).

-Celebrar los 30 con mi Sweetest Thing y familia (los llevo bien, gracias por preguntar).

-Escuchar los discos de Sweet Oblivion, Travellin Brothers, Prin La Lá y Betagarri.

-Desesperarme con el Athletic.

Mañana -o el domingo- más. Saludos.

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