Este viernes intentaré ir al cine con mi sweetest thing a ver la peli de 300. Leí el comic en su momento de aparición, cuando no llevaba estas 8 ediciones y más de 30.000 copias vendidas en nuestro país -una auténtica pasada-. El bueno de mi hermano se hizo con él y yo me lo leí en un plis plás, porque está repleto de splash pages (en castellano, viñetas que ocupan una página, incluso dos), y el argumento tampoco es que sea un Quijote. Visualmente es una obra atractiva, con gran color de Lynn Varley, narrativamente ayuda a pasar el rato y aunque no está entre los cinco mejores tebeos de Miller, tampoco está entre lo peor (¿Batman contra Al Quaeda? ¿Qué te ha pasado, tío?).
Tenía ganas de ver la peli desde que empecé a ver los primeros trailers y fotos. Pero ha bastado empezar a leer toda la morrallla de varios críticos muy intelectuales, progres y anti yanquis para ir a verla por mis narices, que soy de Bilbao. No hay nada más triste que confundir el culo con las témporas, y ver cosas donde no las hay. En Alatriste no hay ninguna elegía del cine porno por salir tanto estoque y demás, y en 300 no hay una proclama pro yanqui y pro Irak, lo primero porque Miller, alucinaciones aparte como la de ese comentado proyecto sobre Batman, me da que no es de estos americanos conservadores, y lo segundo porque, no se me asusten algunos críticos, hay cosas que se hacen simplemente para entretener. Sí, amigos, no todo lleva algo oculto. En fin, corramos un tupido velo.
El caso es que el dire de esta 300 parece ser el elegido para llevar Watchmen a la gran pantalla. Watchmen, para el que no lo sepa, es uno de los grandes clásicos del noveno arte, tal cual. De hecho, qué narices, es una de las grandes obras de la cultura de los 80. Hay un buen número de ediciones de esta obra, así que os animo a que os acerquéis a cualquier tienda de comics y os hagáis con ella. Trata sobre unos héroes retirados, en un mundo apocalíptico que se dirige inexorablemente a su final... es una auténtica joyita de principio a fin, con multitud de tramas unidas de forma increíble, una prosa magnífica y un dibujo de trazo hermoso, estupendo.
Su director es Alan Moore, que el pobre ya ha sufrido otras malas adaptaciones de su obra (La Liga de los Caballeros Extraordinarios) o irregulares, aunque a mi juicio no fallidas (From Hell, V de Vendetta). Hubo otros nombres atractivos que se interesaron por este Watchmen, desde el gran Terry Gilliam -seguro que su visión fantástica hubiera sido idem- o Paul Greengrass, de United 93 o Sunday Bloody Sunday, cuyo toque realista también hubiera resultado muy interesante.
Al final el gato al agua se lo ha llevado Zack Snyder. Tiene una complicada tarea. Quizás el secreto para hacer una gran película sobre Watchmen radique en lo que me dijo el amigo Fernando Tarancón, de Joker Comics: No hacer una traslación, sino hacer una versión. Vamos, algo distinto a lo de 300. No sé, como apuntaba la publicidad de Watchmen, quién vigila al vigilante. Lo que sé es que miles de seguidores del noveno arte sí que vigilaremos lo que hará Zack Snyder. Crucemos los dedos.
jueves, 29 de marzo de 2007
martes, 27 de marzo de 2007
Vicios confesables (1): Los cómics (parte 1)
Vaya subidón. Estaba desconectándome los cascos del MP3 en el Corte Inglés cuando me he encontrado con el amigo Juanra Parrado y su simpática pareja, bien maja, sí señor. Hacía meses que no nos veíamos, de hecho no era consciente de que tenía entradas para el día 12 porque me ha confesado que al no haberme explayado al respecto en el blog se pensaba que me había quedado con las ganas. Su novia sí que sabía que las tenía más que nada porque la mujer estuvo apenas dos personas detrás mío en la fila del día 1. Lo que hace el amor...
Lo del subidón es porque Juanra me ha comentado que solía leer el blog a través del enlace que el amigo Jesualdo ha colocado en www.bunburyclub.com y porque nos hemos liado a hablar más de media hora de mil y un temas: Héroes, entradas de Héroes, conciertos de Héroes, camisetas de Héroes, Clerks, Clerks 2, 300 y sus bien musculados protagonistas, como ha alabado el perfil femenino de la conversación, y nuestra pasión por los cómics, que yo ignoraba en mi amigo.
Hace unos días, mi amigo jienense Juan Garrancho me comentaba que quería combatir el sopor de su estancia semanal en el pueblo de Lobosillo hincándole el diente a algunos cómics, y me pidió consejo. Y debo reconocer que me pilló en un renuncio. Quiero decir, es cómo si te comentan: Dime tus diez discos favoritos. ¡Ya!
Mi cultura comiquera es básicamente de superhéroes. No he leído Asterix ni Lucky Lucke, de hecho nunca les he otorgado demasiada importancia, lo que me ha granjeado más de una enemistad. De peque sí que me echaba mis risas con Mortadelo y Filemón, y en general los personajes de Ibáñez y, en menor medida, otros de Bruguera (Zipi y Zape, Anacleto, etcétera), pero mis mayores pasiones se incluían en el campo superheroíco, y dentro de él, en los personajes de la Marvel.
Para el común de los mortales, podría definir a Marvel y DC, las dos editoriales de superhéroes más importantes en la década de los 80, cuando empecé a devorar tebeos, como las versiones dentro de este campo de los Beatles y los Rolling. O sea, que hay gente a la que que le gustan las dos por igual, pero lo más cotidiano es que los defensores de una lo sean por encima de la otra. Parrado, por ejemplo, es de DC (Batman, Superman, Liga de la Justicia, Flash, Wonder Woman...). Yo soy de Marvel (Spiderman, Capitán América, Patrulla X, 4 Fantásticos, los Vengadores...).
Siempre he encontrado a los Héroes de a Marvel como más humanos. Peter Parker tenía más cosas en común con servidor (enclenque, con gafitas, estudioso, poco dotado para el amor) que cualquier otro de los personajes DC (Batman, mi preferido dentro de esta editorial, no deja de estar demasiado atormentado y, no lo olvidemos, es millonario). Muchas de mis primeras palabras aprendidas del inglés (spider, new, city...) provenían de esos destartalados cómics de Bruguera y Vertice que mi hermano coleccionaba. Y sí, amigos y amigas, lloré a moco tendido con el adiós de Gwen Stacy (por cierto, que La Costa Brava la dedicó una hermosa canción)...
Me estoy poniendo nostálgico, pero se me hace tarde. Seguiré en breve contando más anécdotas de mi pasión por el noveno arte. De todos modos, Juan, si lees esto, apunta estos comics para leer:
-Sandman (cualquiera de las sagas. Vamos, leete todas).
-Daredevil Born Again y la etapa de Bendis y ahora Brubaker.
-Spiderman (sobretodo la etapa de Romita Sr. como dibujante, cuando tenía como novia a Gwen y cuando empezó a salir con Mary Jane). Ah, y la última cacería de Kraven.
-Batman Año Uno, La Broma Asesina y Dark Knight.
-Los Ultimates.
-X-Men. La etapa de Claremont y Byrne sobretodo.
-Animal Man: los primeros números de Grant Morrison.
-V de Vendetta.
-Watchmen.
-Píldoras Azules.
-Blanckets.
-El Hombre que Ríe.
-Bone (sí, Ainara, en breve me pondré con él).
Por el momento con esto ya tienes. Comprendedme, es difícil elegir entre los más de 2.000 tebeos que he leído en estos 22 últimos años...
Lo del subidón es porque Juanra me ha comentado que solía leer el blog a través del enlace que el amigo Jesualdo ha colocado en www.bunburyclub.com y porque nos hemos liado a hablar más de media hora de mil y un temas: Héroes, entradas de Héroes, conciertos de Héroes, camisetas de Héroes, Clerks, Clerks 2, 300 y sus bien musculados protagonistas, como ha alabado el perfil femenino de la conversación, y nuestra pasión por los cómics, que yo ignoraba en mi amigo.
Hace unos días, mi amigo jienense Juan Garrancho me comentaba que quería combatir el sopor de su estancia semanal en el pueblo de Lobosillo hincándole el diente a algunos cómics, y me pidió consejo. Y debo reconocer que me pilló en un renuncio. Quiero decir, es cómo si te comentan: Dime tus diez discos favoritos. ¡Ya!
Mi cultura comiquera es básicamente de superhéroes. No he leído Asterix ni Lucky Lucke, de hecho nunca les he otorgado demasiada importancia, lo que me ha granjeado más de una enemistad. De peque sí que me echaba mis risas con Mortadelo y Filemón, y en general los personajes de Ibáñez y, en menor medida, otros de Bruguera (Zipi y Zape, Anacleto, etcétera), pero mis mayores pasiones se incluían en el campo superheroíco, y dentro de él, en los personajes de la Marvel.
Para el común de los mortales, podría definir a Marvel y DC, las dos editoriales de superhéroes más importantes en la década de los 80, cuando empecé a devorar tebeos, como las versiones dentro de este campo de los Beatles y los Rolling. O sea, que hay gente a la que que le gustan las dos por igual, pero lo más cotidiano es que los defensores de una lo sean por encima de la otra. Parrado, por ejemplo, es de DC (Batman, Superman, Liga de la Justicia, Flash, Wonder Woman...). Yo soy de Marvel (Spiderman, Capitán América, Patrulla X, 4 Fantásticos, los Vengadores...).
Siempre he encontrado a los Héroes de a Marvel como más humanos. Peter Parker tenía más cosas en común con servidor (enclenque, con gafitas, estudioso, poco dotado para el amor) que cualquier otro de los personajes DC (Batman, mi preferido dentro de esta editorial, no deja de estar demasiado atormentado y, no lo olvidemos, es millonario). Muchas de mis primeras palabras aprendidas del inglés (spider, new, city...) provenían de esos destartalados cómics de Bruguera y Vertice que mi hermano coleccionaba. Y sí, amigos y amigas, lloré a moco tendido con el adiós de Gwen Stacy (por cierto, que La Costa Brava la dedicó una hermosa canción)...
Me estoy poniendo nostálgico, pero se me hace tarde. Seguiré en breve contando más anécdotas de mi pasión por el noveno arte. De todos modos, Juan, si lees esto, apunta estos comics para leer:
-Sandman (cualquiera de las sagas. Vamos, leete todas).
-Daredevil Born Again y la etapa de Bendis y ahora Brubaker.
-Spiderman (sobretodo la etapa de Romita Sr. como dibujante, cuando tenía como novia a Gwen y cuando empezó a salir con Mary Jane). Ah, y la última cacería de Kraven.
-Batman Año Uno, La Broma Asesina y Dark Knight.
-Los Ultimates.
-X-Men. La etapa de Claremont y Byrne sobretodo.
-Animal Man: los primeros números de Grant Morrison.
-V de Vendetta.
-Watchmen.
-Píldoras Azules.
-Blanckets.
-El Hombre que Ríe.
-Bone (sí, Ainara, en breve me pondré con él).
Por el momento con esto ya tienes. Comprendedme, es difícil elegir entre los más de 2.000 tebeos que he leído en estos 22 últimos años...
domingo, 18 de marzo de 2007
Número 30 de ORPHEO... ¡Por fin!!
La sensación de dejar el fanzine en la imprenta es casi similar a la de una comida agradable y copiosa, de esas que te dejan todo tirado en el sofá saludando la siesta. Ese grado de placer, o similar, es el que experimento cuando dejo el PDF y el Quark para que lo manipulen y preparen la tirada de ORPHEO. Porque no fumo, que sino sería para directamente encender un cigarrillo.
Pues bien, si no hay problemas de última hora, este lunes 19 me pasan el fanzine para comenzar su distribución. A grandes rasgos, sus contenidos son los siguientes:
Portada y entrevista a Paul Collins. Entrevistas también a Javier Ojeda, Poncho K, Triángulo de Amor Bizarro, Elkano Browning Cream, Jere, Sweet Oblivion, Gringo y el sello B Core. Luego hay secciones de reseñas de discos, noticias, agenda de conciertos, cine, comics y libros. Todo para el niño y la niña. Gratis. 44 páginas en DINA5 con portada y contraportada a color. El fanzine lo distribuyo en plan mochilero por toda Vizcaya y gracias a la amiga Vely y el apoyo de Antonio Estación en La Estación del Silencio en Zaragoza. Pero si quieres echarle un vistazo en PDF puedes entrar en este enlace:
http://www.megaupload.com/?d=DA2R6KXB
Eso sí, tampoco sé lo que mantendrán activo este enlace, así que no tardes mucho.
Lejos de tranquilizarme y reposar, y haciendo honor a mi fama de culo inquieto, deciros también que sigo trabajando en dos especiales para este verano: uno dedicado a U2 y otro a Héroes y su nueva gira. Ya os iré cotilleando más cosillas de ambos.
Y antes de mandaros un besico o un abrazo, dependiendo del caso, deciros que me hace mucha ilusión confirmaros que Aurora Beltrán va a entrar a grabar ya mismo un nuevo disco, bajo el auspicio de un sello catalán. Un disco que a nada que mantenga la calidad de sus últimas demos (y seguro que la supera) va a ser fabuloso. Y además tendrá sorpresas. Ya os iré detallando más de él.
Y ahora sí, os dejo que hay que volver al curro. Saludos varios.
Pues bien, si no hay problemas de última hora, este lunes 19 me pasan el fanzine para comenzar su distribución. A grandes rasgos, sus contenidos son los siguientes:
Portada y entrevista a Paul Collins. Entrevistas también a Javier Ojeda, Poncho K, Triángulo de Amor Bizarro, Elkano Browning Cream, Jere, Sweet Oblivion, Gringo y el sello B Core. Luego hay secciones de reseñas de discos, noticias, agenda de conciertos, cine, comics y libros. Todo para el niño y la niña. Gratis. 44 páginas en DINA5 con portada y contraportada a color. El fanzine lo distribuyo en plan mochilero por toda Vizcaya y gracias a la amiga Vely y el apoyo de Antonio Estación en La Estación del Silencio en Zaragoza. Pero si quieres echarle un vistazo en PDF puedes entrar en este enlace:
http://www.megaupload.com/?d=DA2R6KXB
Eso sí, tampoco sé lo que mantendrán activo este enlace, así que no tardes mucho.
Lejos de tranquilizarme y reposar, y haciendo honor a mi fama de culo inquieto, deciros también que sigo trabajando en dos especiales para este verano: uno dedicado a U2 y otro a Héroes y su nueva gira. Ya os iré cotilleando más cosillas de ambos.
Y antes de mandaros un besico o un abrazo, dependiendo del caso, deciros que me hace mucha ilusión confirmaros que Aurora Beltrán va a entrar a grabar ya mismo un nuevo disco, bajo el auspicio de un sello catalán. Un disco que a nada que mantenga la calidad de sus últimas demos (y seguro que la supera) va a ser fabuloso. Y además tendrá sorpresas. Ya os iré detallando más de él.
Y ahora sí, os dejo que hay que volver al curro. Saludos varios.
De bajón
La verdad es que ya estoy mayor para según qué cosas, pero ayer me fue imposible no ver el partido del Athletic y salir del bar como si me hubiera pasado un tanque por encima. Como más delgado de lo que estoy no me hubiera dejado, este símil vale para comentar que abandoné el local hecho polvo. Yo soy de esas personas que cuando está triste, seria, encabronada o depre se le nota pero bien, porque salvando las distancias (muchas) soy algo Zapatero en el sentido de que suelo intentar acompañar mi semblante con una sonrisa. No a lo Joker o Mr.Bean, como el personaje antes citado, pero sí más o menos amplia.
Así que cuando estoy de bajón, como ayer, se me ve a mil leguas. Lo cierto es que la situación fue un tanto rocambolesca. Imaginaos saliendo de un bar con tu pareja, cara agilipollado, mirada ausente, ojos casi enjuagados en lágrimas y las calles casi vacías. De repente, se te empiezan a unir cientos de personas con el mismo careto que tú (bueno, la misma expresión, porque los hay más guapos y más feos, todo hay que decirlo). Gente que no habla casi. Y si rompe el silencio, murmura. Así era a grandes rasgos Bilbao anoche a eso de las doce de la noche.
Para los no puestos en el mundo del futbol, deciros que partidos como los de ayer son como para intentar aficionar a alguien al cine poniéndole doce horas ininterrumpidas de películas de Steven Seagal. Una provocación, vamos. Y como lo de ayer el Athletic lo lleva repitiendo dos años, el grado de desilusión y a la vez resignación es mayúsculo. Algo semejante a lo de la venta de entradas de los bolos de Héroes: lo del día uno fue tan lamentable que uno ya se cura de espantos. Bueno, casi.
Y mi teoría, a diferencia de la mayor parte de los aficionados rojiblancos, no es que los jugadores sean apáticos, pasen de todo y no se estén dejando lo que tú y yo sabemos. No, para mí es más simple e inquietante. (Casi) todos están haciendo lo que pueden. Lo único que pasa es que el 80 por ciento de ellos son malos, muy muy malos, ni siquiera de segunda o segunda B. Y estando como está la liga, tener quince jugadores que ni fu ni fa en tu plantilla es seducir al descenso. En eso estamos.
Perdón por el speech. Ya estoy más desahogado, como dijo Rocco en uno de sus filmes. Vayamos con otro tema.
Así que cuando estoy de bajón, como ayer, se me ve a mil leguas. Lo cierto es que la situación fue un tanto rocambolesca. Imaginaos saliendo de un bar con tu pareja, cara agilipollado, mirada ausente, ojos casi enjuagados en lágrimas y las calles casi vacías. De repente, se te empiezan a unir cientos de personas con el mismo careto que tú (bueno, la misma expresión, porque los hay más guapos y más feos, todo hay que decirlo). Gente que no habla casi. Y si rompe el silencio, murmura. Así era a grandes rasgos Bilbao anoche a eso de las doce de la noche.
Para los no puestos en el mundo del futbol, deciros que partidos como los de ayer son como para intentar aficionar a alguien al cine poniéndole doce horas ininterrumpidas de películas de Steven Seagal. Una provocación, vamos. Y como lo de ayer el Athletic lo lleva repitiendo dos años, el grado de desilusión y a la vez resignación es mayúsculo. Algo semejante a lo de la venta de entradas de los bolos de Héroes: lo del día uno fue tan lamentable que uno ya se cura de espantos. Bueno, casi.
Y mi teoría, a diferencia de la mayor parte de los aficionados rojiblancos, no es que los jugadores sean apáticos, pasen de todo y no se estén dejando lo que tú y yo sabemos. No, para mí es más simple e inquietante. (Casi) todos están haciendo lo que pueden. Lo único que pasa es que el 80 por ciento de ellos son malos, muy muy malos, ni siquiera de segunda o segunda B. Y estando como está la liga, tener quince jugadores que ni fu ni fa en tu plantilla es seducir al descenso. En eso estamos.
Perdón por el speech. Ya estoy más desahogado, como dijo Rocco en uno de sus filmes. Vayamos con otro tema.
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